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Inicio - Cultura - Consejos para escritores - El oficio de escritor - Consejos prácticos para la creación -

Cómo narrar una historia

De la imaginación a la escritura: todos los pasos para convertir una idea en una novela o relato

La trama del cuento y la novela

El arte de diseñar un relato completo y sugerente

La acción en la narrativa

Claves para desarrollar escenas, diálogos y personajes creíbles

El tiempo en la narración

Claves para organizar la trama y crear una estructura eficaz en el cuento o la novela

Cómo escribir diálogos

El arte de desarrollar el diálogo en la novela o el cuento

Cómo crear personajes de ficción

Una guía práctica para desarrollar personajes convincentes que atraigan al lector

Escribir sobre uno mismo

Todas las claves para dar forma literaria al material biográfico

El oficio de escritor

Todos los pasos desde el papel en blanco a la mesa del editor

Escribir para niños

Todas las claves para escribir lo que los niños quieren leer

La escritura como búsqueda

Una guía para transformar los conflictos internos en material literario

Cómo se elabora un texto

Todos los pasos para expresarse por escrito con claridad y corrección

Escribir poesía

Las respuestas a los interrogantes que todo poeta se formula

Cómo mejorar un texto literario

Un manual práctico para dominar las técnicas básicas de la narración

Curso práctico de poesía

Un método sencillo para todos los que escriben poesía, o aspiran a escribirla

Todos los pasos desde el papel en blanco a la mesa del editor
04 Consejos prácticos para la creación

01 Procedimientos literarios Mostrar o escenificar - Descripciones e imágenes

02 La lengua y el estilo del autor El estilo

03 El hábito lector

04 La lectura analítica

05 Otras herramientas Disciplina: que la inspiración nos encuentre siempre trabajando - Una habitación propia - Diccionarios y bibliografía de apoyo

El habito lector              

Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído.

Jorge Luis Borges

La primera condición para ser un buen escritor es ser un buen lector, lo cual no significa necesariamente devorar o haber devorado muchos libros, sino leer prestando atención en el caso de una novela, por ejemplo, tanto a los sucesos que se relatan como a la forma en que se transmiten, descifrando las estrategias narrativas del autor, así como su estilo.

Resulta difícil comprender que alguien que pretende convertirse en escritor no sienta pasión por la lectura -algo más frecuente de lo deseable-, pues la escritura y la lectura están estrechamente unidas; de hecho, suele llegarse a la primera tras haberse ejercitado largo y tendido en la segunda. Que un escritor novel no sienta la necesidad vital de leer es como si un aprendiz de arquitecto mostrara un desinterés absoluto por las grandes obras arquitectónicas de la historia o como si un pintor vocacional hiciera caso omiso de cualquier cuadro anterior o contemporáneo a los suyos.

La práctica de la lectura forma parte de las tareas del escritor durante toda su vida. Leyendo, penetra en universos literarios que estimulan su imaginación y le son muy útiles para:

• aprender técnicas y estrategias que consoliden y amplíen sus propios recursos literarios

• reflexionar sobre la propia escritura a partir de la de los maestros

• detectar rasgos estilísticos de otros autores y hallar o pulir el propio

• darse cuenta de cuándo está concibiendo una idea nueva -abordando de manera original cualquier tema- o de cuándo, por el contrario, está trabajando en una idea o un tratamiento anticuados.

La lectura de autores contemporáneos sitúa al lector en la actualidad literaria, mientras que la de los clásicos aporta referentes literarios y culturales necesarios para cualquier escritor.