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De la imaginación a la escritura: todos los pasos para convertir una idea en una novela o relato

La trama del cuento y la novela

El arte de diseñar un relato completo y sugerente

La acción en la narrativa

Claves para desarrollar escenas, diálogos y personajes creíbles

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Claves para organizar la trama y crear una estructura eficaz en el cuento o la novela

Cómo escribir diálogos

El arte de desarrollar el diálogo en la novela o el cuento

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Una guía práctica para desarrollar personajes convincentes que atraigan al lector

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Todas las claves para dar forma literaria al material biográfico

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Todos los pasos desde el papel en blanco a la mesa del editor

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Una guía para transformar los conflictos internos en material literario

Cómo se elabora un texto

Todos los pasos para expresarse por escrito con claridad y corrección

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Las respuestas a los interrogantes que todo poeta se formula

Cómo mejorar un texto literario

Un manual práctico para dominar las técnicas básicas de la narración

Curso práctico de poesía

Un método sencillo para todos los que escriben poesía, o aspiran a escribirla

Indice

Una guía para transformar los conflictos internos en material literario

1 Necesito escribir

¿Escribir para sufrir menos o ser escritor? - La escritura no es un recurso, pero salva - El texto es una linterna -

El motivo inicial - Otros acicates - Una catarsis - Para enamorar - ¿Desde dónde escribo? -

Saber usar las herramientas

2 ¿Cómo soy?

Funciones de la mente - Comprenderse a uno mismo - Los conflictos - Dejar a un lado lo racional -

Eludir la censura - El síndrome Bartleby - Le pregunto a mi yo escritor

3 Atrapar las ideas

El germen - La idea - Idear es inventar - Incorporar lo cotidiano - ¿Cómo percibimos la realidad que nos rodea?

- El extrañamiento de lo real - Mentir con la visión - La fuerza hipnótica de los sueños -

Fórmula para poetizar un sueño - ¿Concentrarse en la casa o en el bar? - El cuerpo, valla y trampolín -

Consejos prácticos - Entre el texto y el mundo

4 Perfilar el propio territorio

Del goce de la palabra - El lenguaje es revelador - Escribir entrañas obligaciones - Ser natural -

Las palabras de cada cual - El inicio - El desarrollo - Tu estilo - Experimentar enfoques -

Los personajes son tus aliados

5 Agudizar los sentidos

Pistas para el lector - Las señales - Poner en escena las emociones, pero ¿cómo? - No es igual ver que mirar -

El poder de los colores

6 Contra el bloqueo

El ser creativo - Mecanismos para combatir el bloqueo

7 Métodos internos

Hurgar en uno mismo - Conectar con tu interlocutor privado - Aprovechar los nudos conflictivos

8 Juegos lingüisticos

9 Test literario de autoconocimiento

Una guía para transformar los conflictos internos en material literario
7 Métodos internos

Hurgar en uno mismo - Conectar con tu interlocutor privado - Aprovechar los nudos conflictivos

Cuentas con numerosos métodos que enriquecen la práctica de la escritura creativa. Los internos consisten en una búsqueda en uno mismo, en el mundo interno o en aquellas formas vinculadas a lo que te pasa y lo que no te pasa. Entre ellos, hurgar en uno mismo, conectar con tu interlocutor privado y aprovechar los nudos conflictivos.

Hurgar en uno mismo

Escribe todo, como si fueras un compendio o una cantera de alegrías, de tristezas, de conciertos y desconciertos, de pasiones y tormentos. ¿Lo harás como profesión o pasatiempo?

Olvídate del texto perfecto, la perfección viene después.

Experimenta qué sientes al configurar las palabras con las teclas del ordenador o con la pluma, el rotulador, el lápiz, entre los dedos; con la textura del papel.

No fuerces las palabras, déjalas salir y acomodarse en su propio espacio.

Anímate a manifestar la idea más descabellada o la prohibida.

Presta atención al silencio que raras veces es absoluto. Apaga el televisor, la radio, y concéntrate en tu entorno, en los objetos estáticos, en el paisaje mudo de un domingo de agosto en la ciudad, por ejemplo.

Ocúpate de tus sensaciones. Déjalas aparecer, situarse en la página, expandirse.

Escribe y escribe sin detenerte. Sigue el camino o el hilo que te apetezca.

Ahora léelo. Vuelve a escribir. Y así sucesivamente hasta que percibas el regocijo, la ilusión o el alivio. Puedes experimentar todo al mismo tiempo.

Léelo un tiempo después y descubrirás además algo que antes no habías visto. Ésta es la magia de la escritura, como profesión o como pasatiempo.

Conectar con tu interlocutor privado

Los soliloquios que mantienes constantemente te acompañan durante todo el día, los tomes en cuenta o no. Te cuentas lo que debes hacer en el día, lo que no tienes ganas de hacer, lo que te ilusiona y tienes miedo de decirte para que no se diluya, lo que opinas del otro mientras te dirige la palabra, las conjeturas, las dudas, las ventajas y desventajas de una decisión: monologas.

En la autobiografia o el diario pueden quedar regis- trados directamente algunos de estos monólogos, fragmentos de un pensamiento, de una emoción, trozos de conversaciones banales o encuentros fortuitos, testimonio de la vida.

Con el tiempo, puedes releer uno de estos escritos y tal vez no los reconozcas, como si los hubiese escrito otra persona. Y así es. Uno cambia a través del tiempo y la escritura es el testigo. Sin embargo, los registros habrán sido un aporte positivo.

¿Cómo efectuar el registro?

· Como forma de enviar una carta al desconocido que eres.

· En forma de desdoblamiento: establece un diálogo con los otros que tú eres.

¿Por qué el registro?

· Para evitar olvidarte de ti mismo o de ti misma.

· Para investigar tus impresiones. No contar los hechos porque específicamente fueron así, sino por- que te llegan así.

· Para trabajarte a ti mismo como materia prima, interrogarte y contestarte.

Pero también puedes emplear una simple libreta de notas o. una carpeta de tu ordenador que se abra con una clave. Porque este interlocutor supone la sinceridad, la intimidad, la confianza y la entrega.

Como decía Nietzsche: «Escribe con sangre y comprenderás que la sangre es también espíritu».

No tener compasión de sí mismo, como hace Fernando Pessoa o Bernardo Soares -su heterónimc--, en el Libro del desasosiego que muestra la contemplación interior: «Soy en parte la misma prosa que escribo. Me desarrollo en períodos y parágrafos, me pongo puntuaciones y, en la distribución desencadenada de las imágenes, me visto, como los niños, de rey con papel de periódico, en la manera como hago un ritmo de una serie de palabras, me adorno la cabeza, como los locos, con flores secas que continúan estando vivas en mis sueños».

Aprovechar los nudos conflictivos

Núcleos conflictivos como la carencia, falta total o parcial de una cosa, el ocultamiento (que incluye la ignorancia, la mentira, el misterio, la ambigüedad, la ausencia, el rechazo), pueden generar escritura .

. La carencia

La carencia puede ser fisica, afectiva (como bien lo demuestran los poetas), económica (Dickens fue un maestro en el tema).

Ejemplo:

En cierto sentido, estaba menos metido en la vida que su hermano Ernest, que vivía con ellos, pese a que éste era totalmente sordo y se expresaba tanto con onomatopeyas y con gestos como con el centenar de palabras de que disponía. Pero Ernest, que de pequeño no había podido trabajar, había frecuentado vagamente una escuela y aprendido a descifrar las letras.

ALBERT CAMUS, El primer hombre

. El ocultamiento

No saber nos puede conducir a explorar lo que no sabemos a medida que avanzamos en su escritura, pero también al vasto territorio del ocultamiento. Ocultar es no decir lo que se debiera decir, callar la verdad, esconder, tapar, encubrir, etcétera. Cada acepción desencadena una catarata de argumentos.

l. La ignorancia.

Ignorar es no enterarse o no saber y puede ser el elemento que caracterice a un personaje o el núcleo de una historia.

Ejemplo:

-fohn, ¿ quién es ¡oe Garland?

El contable le miró, parpadeó, se aclaró la garganta y no dijo nada.

-Vamos -le ordenó Percival Ford-. ¿ Qy,ién es?

-Me está tomando el pelo, señor -consiguió articular el empleado.

- Te estoy hablando totalmente en serio.

El contable se apartó un poco de él.

-¿No querrá hacerme creer que no lo sabe? -preguntó. La pregunta era en sí misma su propia respuesta.

-Quiero saberlo.

-Bueno, él es ... -John se interrumpió y miró desesperanzado a su alrededor-o ¿No seria mejor que se lo preguntara a otro?

Todos pensábamos que usted lo sabía. Siempre pensamos ...

-Sí, sigue.

-Siempre pensamos que por eso usted se la tenía jurada.

Por la cabeza de Percival Ford desfilaban en tropel las fotografías y miniaturas de su padre: sus fantasmas parecían moverse en círculos, rodeándole.

]ACK LONDON, La casa del orgullo

2. La mentira: ocultar o negar la verdad.

Ejemplo:

En el siguiente fragmento podemos señalar la mentira, en las palabras del padre; el ocultamiento en el silencio de Luciano; la mentira también en la unión de un grupo de personas, a quienes sólo une la bebida:

Luciano tomó asiento y por complacer a su padre se sirvió un pisco. Los empleados lo observaban con perplejidad. El prendedor de su corbata, pero sobre todo el rubí de su anular, parecían dejarlos cavilosos. No veían verdaderamente relación entre ese viejo seboso y charlatán y esa especie de mestizo con aires de dandy.

-El chico es ingeniero -mintió el viejo--. Ha estudiado en La Molina. Siempre sacó las mejores notas. Yo también, cuando estaba en la facultad ... ¿ te acuerdas, Luciano? .

Luciano permanecía silencioso y dejaba hablar a su padre.

Al acudir a esa cita, su intención primera había sido acosarlo a preguntas, irlo acorralando hasta llegar a esa época de abandono en la cual todos los reproches eran posibles. Pero la presencia de los empleados y esa primera copa de pisco lo habían disuadido. Comenzaba a olvidarse de su ropa, de sus rencores, y a penetrar en ese mundo ficticio que crean los hombres cuando se sientan alrededor de una botella abierta.

JULIO RAMÓN RIBEYRO, Las botellas y los hombres

3. El misterio.

Se oculta algo que se revela al final, cuando se trata de un cuento. O se sugiere una segunda lectura que incita al lector.

Ejemplo:

El asunto no era fácil. Las primeras pruebas, pruebas mecánicas como las llamaba yo, nos inclinaban a aceptar que la viuda se había quitado la vida por su propia mano, pero la evidencia de que ella estaba distraída leyendo un Periódico cuando la sorprendió la muerte, transformaba en disparatada la prueba mecánica del suicidio. [ ... }

Por más que nosotros revisáramos el departamento, no nos fue posible descubrir la caja, el sobre o el frasco que contuvo el tóxico. Aquel indicio resultaba extraordinariamente sugestivo.

ROBERTO ARLT, El crimen casi perfecto

. La ambigüedad

La ambigüedad o aquello que puede entenderse de varios modos porque muestra un aspecto y oculta otros.

Ejemplo:

No, no es cuento. Yo fuí uno de esos tipos que a veces escucha y otras no escucha, y así va tirando. Aquel día escuché porque era una amiga la que hablaba y hace bien oír a los amigos, aunque no hablen, porque un amigo es capaz de hacerse entender hasta sin señales. Hasta sin ojos.

CARLOS DRUMMOND DE ANDRADE, Flor, Teléfono, Muchacha

. La ausencia

La ausencia corresponde a algo o alguien del que no se conoce un aspecto, como podría ser su pensamiento o su paradero.

Ejemplo:

Lo que no está

Cómo gasto papeles recordándote,
cómo me haces hablar en el silencio.
Cómo no te me quitas de las ganas,
aunque nadie me vea nunca contigo.

y cómo pasa el tiempo, que de pronto son años,
sin pasar tú por mí, detenida:

Te doy una canción si abro una puerta
y de la sombra sales tú.

Te doy una canción de madrugada,
cunado más quiero tu luz.

Te doy una canción cuando apareces
el misterio del amor.

y si no lo apareces no me importa,
yo te doy una canción.

SILVIO RODRÍGUEZ

Recuerda la pérdida que más te afectó y transforma su ausencia en material literario.

. El rechazo

El rechazo implica no aceptar algo o a alguien, un objeto o una presencia.

Ejemplo:

No me gustan las manos blancas y húmedas, las pastelerías con luz de neón, los que usan bastón sin estar cojos, los granos de arroz dentro del salero, el helado servido en una copa de metal, los coches con alerones, los pantalones blancos transparentes, los gritos del megáfono en las tómbolas donde se rifan muñecos de peluche, los que soplan en la cuchara de la sopa, las cunetas llenas de papeles y botellas, las vitrinas polvorientas de los bares de carretera que exhiben productos típicos de la región, los tipos que te hablan muy cerca de la cara echándote un aliento fétido, los que salen del restaurante con un palillo en la boca y al pasar junto a tu mesa te dicen: que aproveche, el olor a margarina asada de las cafeterías, el gracioso que cuenta chistes los viernes en las cenas de matrimonios.

MANUEL VICENT, El País