La importancia de las caricias

Realizar o recibir una caricia es una acción de fundamental importancia para nuestra salud,  son una especie de alimento para el alma, porque contribuyen a nuestro bienestar psíquico y emocional.

Antes de nacer, el feto percibe el contacto a través de vientre de su madre. Al nacer, las caricias son una forma de sentir que está siendo cuidado y amado.

De niños, una simple caricia tiene el poder de aliviar una herida o una pérdida.

De adultos, juega un rol central para relacionarnos e intimar con otros. El contacto a través de las caricias nos permite sentir afecto, placer e incluso sentimientos negativos.

Las caricias son un forma de reconocer la existencia de otro y como seres sociales, tenemos la necesidad ser reconocidos por los de nuestra especie.

Caricia implica mucho mas que el roce de una mano, es un gesto que no solo se manifiesta a través del tacto, también incluye acciones verbales y no verbales. Una palabra de aliento, una sonrisa, una mirada…

Cuando formamos una pareja, las caricias son imprescindibles para demostrar nuestros sentimientos, nuestro interés y estados de ánimo.

Uno de los mayores beneficios de acariciar es que nos permite descubrir el cuerpo de nuestra pareja, explorar para conocer sus reacciones frente a nuestros estímulos y aprender cuales son los puntos mas sensibles, los que le provocan mayor excitación.

Si tenemos en mente iniciar un juego de seducción como preámbulo para mantener sexo, no existe mejor aliado, ya que mediante caricias puedes lograr que tu pareja se relaje, se concentre en su propio cuerpo y en los movimientos que realizas con el efecto beneficioso de la excitación mutua.