Afrodisíacos

Según creencias populares y algún que otro estudio científico que las apoya, un afrodisíaco es cualquier sustancia que tiene la capacidad de aumentar el apetito sexual.

Funcionan estimulando los sentidos, en forma de alimentos, bebidas, perfumes, preparados caseros o medicinales.

Todas las culturas han atribuido poderes vigorizantes a diferentes elementos naturales, algunos por su forma y otros por su aroma o color.

El ser humano, desde los inicios de la historia, ha buscado todo tipo de elemento mágicos o  reales para conseguir fuerza, vigor y placer, para prolongar al máximo esos momentos o activar el deseo.

En textos antiguos de la India se habla de aumentar la potencia sexual bebiendo leche con miel, para los chinos la clave estaba en algunas hierbas y raíces, mientras que los árabes apostaban por las fragancias y aceites aromáticos.

En la actualidad se considera a las bebidas alcohólicas como afrodisíacas, aunque en realidad su poder radica en hacernos perder las inhibiciones.

Muchos alimentos funcionan como afrodisíacos por analogía o semejanza: las ostras tienen una forma similar a la vulva femenina y el espárrago es claramente fálico. Otros funcionan por sugestión, conocido es el refrán que dice “de lo que se come se cría” y por eso degustan los órganos sexuales de ciertos animales para adquirir su fuerza.

La mayoría de los productos del mar, en especial los mariscos, son considerados estimulantes sexuales, tal vez por asociarlos con Afrodita, la diosa griega del placer y el erotismo que surgió de la espuma del océano.

El ajo, el azafrán y el jengibre tienen propiedades vasodilatadoras, por lo tanto contribuyen a la circulación sanguínea, además de otorgar a los alimentos sabor, aroma y color, pero la lista de vegetales, animales y minerales que poseen propiedades puede ser interminable.

Lo importante es que hay instintos naturales como alimentarse y reproducirse que se refinan por obra y gracia del cerebro, para convertirse en placeres mundanos. El ambiente que se recrea a la hora de comer o mantener relaciones sexuales hace que estos actos sean excitantes, más allá de los efectos que producen los ingredientes de la comida.

Una cena a la luz de velas aromáticas, música sugerente, una copa de vino, un plato bien presentado, alimentos poco cotidianos estimularán mas el erotismo, que ingerir en solitario “pócimas de amor”.

Las personas, al igual que los animales, segregamos olores naturales denominadas feromonas cuya función es atraer al sexo opuesto. Las glándulas secretoras se encuentran principalmente en las axilas y la zona genital y esos aromas son las mas poderosos afrodisíacos.

Si gozamos de buena salud, si hacemos ejercicio y reducimos el stress, estaremos mas dispuestos para practicar sexo y sentirnos a nosotros mismos como un afrodisíaco para nuestra pareja.

Cada cultura o civilización defiende sus creencias, como es lógico, pero en materia de vigor sexual, todas comparten conocimientos. La medicina tradicional china desde siempre ha usado las hierbas y raíces, entre otras la del ginseng. Para los árabes, el ambiente es fundamental y valoran las fragancias, perfumes y cosméticos cuando se trata de multiplicar el placer sexual. Para los occidentales, las plantas con apariencia fálica esconder poderes afrodisíacos, como espárragos y zanahorias.

Aquí un pequeño listado de sustancias que deben incluirse en la preparación de una dieta que pueda ser considerada afrodisíaca.

El ajo: no temas en agregar a tus comidas este ingrediente, a pesar de su olor penetrante y a priori poco seductor una vez ingerido. El ajo es nutritivo y rico vitaminas B y C, pero su efecto en las artes del amor pueden deberse a que produce un aumento en nuestra temperatura corporal, porque hace que la sangre circule mejor.

Anís estrellado: esta especie de origen asiático, debe su nombre a la forma de estrella de ocho puntas que se produce al secarse la flor de un arbusto perenne de aproximadamente cinco metros de altura. Con un sabor parecido al regaliz, se puede utilizar de infinidad de formas, para comidas o postres e incluso como infusión. También su magia radica en aumentar la temperatura del cuerpo.

Azafrán: otra especia que estimula la circulación sanguínea, una de las mas aromáticas, costosas y apreciadas en el mundo entero. Sus flores, entre azules y moradas, con estigmas rojos, se usan como condimento y para teñirlos de amarillo.

En próximas entregas seguiremos con las especias y otros alimentos afrodisiacos.