El mito del sexo como quemador de calorías

Todos siempre escuchamos que el sexo es un gran consumidor de energía, que las personas en su luna de miel adelgazan dada su gran actividad sexual, que el sexo puede conducir a un agotamiento general importante, etc.

Sin embargo y para sorpresa de muchos, esto está muy lejos de ser una realidad.

La revista The New England Journal of Medicine publica en sus páginas una nota dedicada a derrumbar mitos sobre la pérdida de peso: parece que el sexo no es un quemador de calorías.

Los estudios existentes revelan que si se tienen en cuenta una duración promedio de 6 minutos, la inversión de energía apenas llegaría a las ¡21 kilocalorías! Unas 3,5 kcal por minuto.

Lo que es equivalente a unos 5 minutos de caminata…

Incluso si hacemos un cálculo más optimista, supongamos que duplicamos el tiempo y la intensidad, el resultado es tremendamente bajo.

Y aun así, este consumo de calorías no se traduce en quema de grasas.

Para llegar a esto tendría que ser una actividad del tipo aeróbico, constante y prolongado, como un paseo en bici o uno anaeróbico, corto e intenso como uno de esos “sprints” (aceleraciones) que hacemos mientras corremos.

El sexo, salvo alguna excepcionalidad, no cumple con los requisitos de un ejercicio deportivo.

Quizás la creencia provenga del “cansancio” que nos deja la actividad sexual, que está compuesto de muchos factores (relax físico y mental, bienestar emocional, etc) y esto lo asociemos a una tarea de gran desgaste como podrían ser varias horas de ejercicio.

Pensemos que, si aun esforzándonos en el gimnasio cuesta mucho quemar grasas, el sexo se queda bastante lejos de una receta para adelgazar.

Aunque el beneficio psicofísico es absolutamente innegable o al menos que en esos minutos no estamos pensando en nuestra forma física…